Nada como dormir en una cama de 100 mil dólares la noche para tener un sueño reparador

Mas blandas, más duras con colchón de resortes o sin ellos, las camas existen desde tiempo inmemorial. A través de la historia han sufrido distintas modificaciones, se han hecho más estéticas, más funcionales.

Las camas constituyen el corazón de un dormitorio, lo personalizan, le dan estilo y funcionalidad. ¿Qué sería un dormitorio sin una cama? Nada ¿verdad?. Total que hay camas y camas, y entre ellas está la cama de la cual les voy a contar.

Es una cama de lo más especial,  que se encuentra en el afamado Hotel Hazelton. Con motivo del Festival de Toronto, el hotel recibió un huésped muy especial, cuyo nombre no ha trascendido. El enigmático huésped pidió al hotel que su habitación tuviera una cama «Vividus».

El hotel no quiso revelar su nombre, manifestó que los huéspedes están consignados en una base de datos. En ella figuran cuáles son sus peticiones, para tenerlas presentes en próximas visitas, y así satisfacer completamente sus exigencias. Sin importar cuales sean estas.

Por supuesto el hotel complació a su enigmático huésped,  y cobró en consecuencia.  Y así lo hará de ahora en adelante, a quien desee ocupar esa habitación poseedora de tan onerosa cama.

La referid cama, fue confeccionada por la empresa sueca «Hastens Vividus». Esta empresa es una de las más antiguas en el rubro de la fabricación de camas de lujo. La referida empresa también confecciona ropa de cama echa a mano.

La cama está fabricada íntegramente a mano, con materiales totalmente naturales. La empresa «Hastens Vividus» existe en el mercado desde hace 150 años.

Según expresiones emanadas por el prestigioso hotel, la cama no fue un gasto, sino una inversión. La cama agregara prestigio al hotel, además, le dará a los huéspedes que soliciten esa habitación un mayor confort, y una mejor calidad de vida.

Se desconoce si en el futuro el hotel incorporara más camas «Hastens Vividus» en sus otras habitaciones. Lo cierto es que el dormir en esta cama es como hacerlo en un trozo de cielo, o al menos, cuesta como eso.

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